18 jul 2013

DAVID OHLE "MOTORMAN"

 

David Ohle debe de ser uno de los autores más imaginativos que existen, de hecho, esta novela puede parecer un auténtico delirio por momentos y agobiar a quien pretenda entenderla por completo. Afortunadamente, soy de las que piensan que la gracia no está en desencriptar los símbolos, sino en captar su efecto, así que me limité a avanzar por la historia disfrutando de la creatividad de su autor, sin preocuparme de si luego la tendría que volver a leer para captar el mensaje. Sin embargo, no tardé en ver que lo que me contaban me era muy familiar: Moldenke es como cualquiera de nosotros, un sujeto al que las empresas y el gobierno intentan manipular y que se resiste buscando, casi a ciegas, una escapatoria en un mundo que progresa hacia algo grotesco e inhabitable.

"Amigos, por favor, prestad atención a este comunicado. Esto no es un parte meteorológico." Imaginó su voz retumbando en los estadios, en los cuartos oscuros, interrumpiendo el trabajo de los gelatestas. "Mi amigo se llama Shelp. Yo soy Moldenke, de Texaco City. Es hora de que dejemos atrás las viejas costumbres. No dejéis que os claven como sarimopas en una caja de alcanfor. Levantaos, salid y vagad por las calles. ¿Qué pueden haceros? ¿Ocupar vuestros cuartos? Todos, abrid los grifos. Abrid las ventanas y encended la calefacción. Calentad la ciudad. Espolead a vuestro amigo en una zona sensible. Sed buenos. Sed sensibles a la corriente, escuchad el rumor. Como ya dije, esto no es un parte meteorológico. Soy Moldenke de Texaco City, agente de plasma, soldado de pega, bananaman, mariscador. Ya he tragado suficiente humo."

 


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