En el caso concreto de Romeo y Julieta, destacaría, obviamente, al personaje de Julieta. Es un poco triste que su arrojo, rebeldía y creatividad simplemente le sirvan para morir por su amado, un tipo al que conoce solo de unos días (por mucho que sea su marido) y que solo 5 minutos antes de verla por primera vez estaba petrarquistamente enamorado de otra. Pero el caso es que al menos sabe luchar por lo que quiere y lo hace todo estupendamente, de hecho, el plan podría haber salido a la perfección si no fuera por Romeo, quien no hace más que meter la pata, ¿fatalidad?, no sé yo, si los varones no tuvieran esa manía de ir armados todos defendiendo su honor.... Me cuesta mucho ver la interpretación romántica de esta obra: el amor vence a la muerte y tal; para mí el tema es más bien el odio y que esta manera absurda (y masculina) de organizarnos socialmente ¡nos está llevando a la ruina!
JULIETA. - ¡Vieja condenada! ¡Oh, aborrecido demonio! ¿Es mayor pecado incitarme así al perjuro, o vituperar a mi señor con esa misma lengua que tantos millares de veces le ha ensalzado sobre toda albanza? ¡Márchate, consejera!. ¡Tú y mi corazón estaréis desde hoy divididos...! Iré a ver al monje, a saber qué remedio me da. ¡Si todos fracasaran, yo misma tengo arrestos para morir! (Sale)

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